Malvinas: Halliburton y Baker Hughes anunciaron que no trabajarán con los kelpers
SLB temprano había informado que "en atención a lo establecido por el Decreto 868/26 del Poder Ejecutivo Nacional, no está participando ni tiene previsto participar en procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas, así como en los espacios marítimos circundantes”.
Por su parte, Halliburton Argentina afirmó que “respeta la soberanía de la República Argentina” y remarcó que no participa en el Proyecto Sea Lion “en ninguna actividad relacionada de exploración o producción que se lleve a cabo en torno a las Islas Malvinas”.
La firma agregó que desarrolla sus operaciones “en pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones de la República Argentina”.
En tanto, Baker Hughes Argentina destacó que “no participa ni tiene previsto participar en procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas, así como en los espacios marítimos e insulares circundantes”.
La empresa también reafirmó su compromiso con la normativa vigente en la Argentina y señaló que contribuye al desarrollo de la industria energética del país desde hace más de 70 años.
La posición de SLB, Halliburton y Baker Hughes tiene especial relevancia por el tamaño de las compañías y su presencia en el mercado energético argentino.
SLB opera en más de 100 países y tiene una capitalización de mercado superior a los US$85.000 millones. En marzo de este año, además, anunció junto a YPF un acuerdo para incorporar a la compañía al Instituto Vaca Muerta, destinado a capacitar trabajadores para operaciones no convencionales.
Baker Hughes, por su parte, supera los US$63.000 millones de capitalización de mercado y mantiene una larga presencia en el sector energético. Halliburton también tiene una participación importante en las actividades vinculadas con la producción de hidrocarburos en la Argentina, especialmente en Vaca Muerta.
A pesar de que los anuncios se conocieron en medio de la disputa por la explotación petrolera en Malvinas, ninguna de las tres compañías tenía una vinculación conocida con el proyecto Sea Lion.
El desarrollo está impulsado por la israelí Navitas Petroleum, que tiene el 65%, y la británica Rockhopper Exploration, que posee el 35% restante. Ambas empresas habían sostenido que las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno argentino no modificarían el cronograma previsto para el proyecto.
Sea Lion se encuentra en la cuenca norte de las islas y es uno de los principales proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos que se desarrollan en el área bajo control británico.
Los comunicados de las compañías se conocieron después de que el Gobierno de Javier Milei endureciera su estrategia frente a las empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las islas.
El Decreto 868/2026 agilizó la aplicación de la Ley 26.659, que establece restricciones para quienes participen directa o indirectamente de actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina en la plataforma continental. Las medidas también alcanzan a determinados servicios financieros, logísticos, técnicos, comerciales y de consultoría.